Hace muy poco he leído el libro de la escritora y periodista Angeles Caso "Todo es fuego" y su lectura, que me enganchó desde el principio, me ha hecho recordar mis lejanas lecturas de las novelas de las hermanas Brontë y me ha hecho recordar sus vidas. Y como creo que su historia es una de las más fascinantes de la literatura universal, las he elegido para volver a retomar el blog, al que ya estaba echando de menos.
Las hermanas Brontë vivieron sometidas a las rígidas normas
de la Inglaterra victoriana, pero usaron su imaginación para evadirse de ellas y al mismo tiempo, usaron sus vivencias personales para plasmarlas en obras maestras como “Jane Eyre”, “Cumbres Borrascosas” o
“Agnes Grey”.
Las Hermanas Brontë, Charlotte (1816 -1855), Emily (1818
-1848) y Anne (1820 -1849) fueron las novelistas inglesas cuyas obras
transcendieron la época victoriana para convertirse en clásicas con mayúsculas.
Les tocó vivir en la sociedad inglesa del siglo XIX, donde
las ocupaciones de las mujeres estaban muy delimitadas. Este fue el principal
problema de estas jóvenes inquietas y poco convencionales. Apasionadas de la
literatura, vivieron en una época que no las comprendía. La mujer no tenía
cabida en el mundo intelectual.
Su padre, Patrick Brontë, de origen irlandés, fue nombrado
rector de Haworth, un pueblo de los páramos de Yorkshire al que desde entonces
quedó ligada la familia. Al morir la madre en 1824, Charlotte y Emily fueron
enviadas con sus hermanas mayores, Maria y Elizabeth, al colegio de Clergy
Daughters, en Cowan Bridge. Maria y Elizabeth volvieron enfermas a Haworth y
murieron de tuberculosis en 1825. Por este motivo y por las pésimas condiciones
del colegio, la familia sacó a Charlotte y a Emily del internado. En este
colegio se inspiró Charlotte Brontë para describir el terrible colegio Lowood
que aparece en su novela Jane Eyre.
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La casa parroquial de Haworth donde vivió la familia |
Para divertirse entre ellas en aquel pueblo aislado,
transformaron en su imaginación unos soldados de madera en personajes de una
serie de historias que escribieron sobre el reino imaginario de Anglia,
propiedad de Charlotte y su hermano Branwell (1817-1848), y el de Gondal, que
era el de Emily y Anne. Se conservan un centenar de cuadernos escritos a mano,
iniciados en 1829, de las crónicas de Anglia, pero ninguno de la saga de
Gondal, iniciados en 1834, a
excepción de algunos poemas de Emily. La relación de estos relatos con las
novelas que escribieron después sigue siendo de gran interés para los eruditos.
En 1831 Charlotte volvió al colegio de Roe Head, del que
regresó un año después para seguir estudiando y enseñar a sus hermanas. En 1835
regresó a Roe Head como maestra, llevando a Emily con ella. En 1842 quisieron
abrir una escuela privada y, para mejorar su francés, Charlotte y Emily
ingresaron en un internado privado de Bruselas. Allí se produjo un encuentro
trascendental para Charlotte al conocer a Constantin Heger, el director de la
academia, por el que se sintió atraída en un primer amor no correspondido. El
repentino fallecimiento de una tía que se encargó de la casa familiar tras
morir la madre, las obligó a volver. Emily se quedó como administradora de la
casa, y Anne se puso a trabajar como institutriz con una familia cerca de York,
en la que también entró a trabajar su hermano de profesor particular.
Charlotte regresó sola a Bruselas, se ganó la vida
trabajando como profesora de inglés en el internado. Heger no era al parecer
muy agraciado físicamente, tenía una actitud autoritaria y para colmo estaba
casado, pero sin embargo era un personaje magnético que atrajo a Charlotte por
la atención que le prestaba: le dio buenos consejos para su futuro desarrollo
como escritora y leyó atentamente sus primeras tentativas literarias. En este
sentido, no es extraño que el interés que Heger mostraba hacia ella
entusiasmase a Charlotte, sobre todo después del desprecio sufrido unos años
antes en Inglaterra cuando le envío unos versos de juventud en busca de apoyo
al poeta laureado Robert Southey y recibió un chasco como toda respuesta:
" La literatura no es asunto de mujeres y no debería serlo nunca".
Pero cuando Charlotte se mostró enamorada, Heger se distanció cada vez más y
ella decidió regresar a Inglaterra, donde escribió "El profesor", su
primera obra, pero que no fue publicada hasta después de su muerte.
En otoño de 1845 el descubrimiento por Charlotte de los
poemas de Emily las animó a publicar un libro con las poesías de las tres
hermanas, que se editó con el título Poemas por Currer, Ellis y Acton Bell
(1846), empleando cada hermana las iniciales de su nombre en los seudónimos. Lo
pagaron ellas, pero sólo se vendieron dos ejemplares. La poesía de Emily Brontë ha sido reconocida como una de las mejores de ese siglo, y sigue siendo
admirada por su originalidad, su lírica y sus imaginativas referencias
personales. Este fue el punto de partida para que luego cada una de las
hermanas se implicaran en escribir sus propias novelas.
Fue así como, a lo largo de 1846, las hermanas Brontë
permanecieron encerradas en la casa rectoral de Haworth, repartiéndose las
tareas domésticas para después, por las tardes, trabajar las tres juntas en el
pequeño comedor de la vivienda, en secreto para su hermano y sus vecinos.
Las tres utilizaron elementos autobiográficos para componer
sus historias: experiencias, amores frustrados, sueños y deseos ocultos fueron
vertidos por ellas en aquellas obras que, tras ser publicadas con sus
seudónimos, provocaron intensos reproches morales por parte de los críticos
literarios de la sociedad victoriana: ¿quiénes eran esos misteriosos tres
hermanos que se atrevían a escribir unas novelas en las que las mujeres no eran
seres pasivos y sumisos, sino personas complejas, llenas de ansias y rebeldía.
En otoño de 1847 las tres novelas llegaron a las librerías. La
primera novela que se publicó fue Jane Eyre (1847), de Charlotte, que tuvo un
éxito inmediato y provocó un considerable escándalo por la forma directa ("vulgar"
para la época) de abordar las pasiones de su protagonista. Aparecieron más
adelante en ese mismo año: Agnes Grey, de Anne, una árida revelación basada en
los comentarios autobiográficos del bajo nivel material y moral de una
institutriz victoriana y Cumbres borrascosas, de Emily. Durante mucho tiempo la
crítica descalificó Cumbres borrascosas. La intensidad de su sentimiento y la
brutalidad de los personajes fueron juzgadas como burdas por los críticos del
siglo XIX. Charlotte se negó a seguir escribiendo. Anne insistió. La
especulación sobre la identidad de las autoras se mantuvo hasta que visitaron
Londres y se dieron a conocer a sus editores.
En septiembre de 1848, devorado por el alcoholismo y la
drogadicción, moría Branwell, con tan sólo treinta y un años. Emily no logró
recuperarse de la pérdida de ese hermano al que había cuidado con devoción y,
debilitada por una veloz tuberculosis, murió en diciembre, a los treinta años.
Tan sólo cinco meses después, en mayo de 1849, fallecía también Anne, destruida
por la misma enfermedad maldita, un año después de publicar su segunda novela,
“La inquilina de Wildfell Hall”.
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Branwell |
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Anne Brontë reposa en Scarborough, una ciudad costera donde pasó los momentos más felices de su corta vida |
Charlotte, después de la muerte de sus hermanas, se quedó
viviendo sola con su padre, y siguió dedicándose a la literatura y, como si el
destino hubiera querido ser un poco clemente con ella después de tanto dolor,
pudo disfrutar del éxito y del respeto de muchos escritores, a los que
asombraba el inmenso talento de aquella mujer y de sus hermanas muertas. Publicó
en total 4 novelas. En 1949 publicó "Shirley", en la que aborda el
impacto de la revolución industrial en su Yorkshire natal y "Vilette"
en 1853, en la que recupera como argumento su experiencia en el internado de
Bruselas que le marcaría para toda la vida. En 1854 Charlotte se casó con el
reverendo Nichols, suplente de su padre en la parroquia, pero pocos meses
después Charlotte también moría consumida por la tuberculosis y las
complicaciones de un embarazo tardío el 31 de marzo de 1855.
Patrick Brontë sobrevivió a Charlotte aún seis años más,
viendo cómo la fama de sus hijas crecía de día en día y numerosos visitantes
llegaban a Haworth en busca de algún indicio que aclarase la razón del
misterioso genio de las hermanas Brontë, convertidas ya en mitos de la
literatura inglesa. Cuando él falleció en 1861, la familia se extinguió al
completo, como una rara planta que hubiese brotado con un increible esplendor
durante un breve tiempo para luego desvanecerse, dejando tras de sí la huella
de su belleza.
Unidas bajo los lazos del amor y la escritura, así
fueron sus vidas y así fue su destino. Anne siempre lo supo y así lo hizo saber
con sus últimas palabras, pues sin lugar a dudas estas fueron la
mejor definición de lo que habían sido y serían las hermanas Brontë, "Ten
valor, Charlotte, ten valor". Desde luego, una vida trágica y totalmente de novela, la de
las 3 hermanas Brontë.
Por cierto, una curiosidad que he encontrado por ahí, son dos fotos supuestamente de las hermanas Brontë, sobre la primera, parece que alguien la compró en Amazon y luego contactó con un periódico inglés y con la Fundación de la familia Brontë y se está investigando sobre ella ¿qué pensáis vosotros? ¿son o no son ellas? ¿será alguna de ellas verídica? ¿o ninguna? Sería genial que pudiera averiguarse la verdad. Y sería genial que ellas fueran las protagonistas reales de alguna de las dos fotos......
Y dejo un pequeño toque musical para completar mi entrada, con este video de Kate Bush con su canción titulada "Wuthering Heights" (Cumbres borrascosas, su primer gran éxito con tan sólo 18 años) basada en la novela de Emily Bronté. Por cierto, una última curiosidad, la cantante Kate Bush comparte con la escritora inglesa, además del título de la canción y novela, el dia y el mes de nacimiento. ambas nacieron un 30 de julio..... curioso ¿no?
Fuentes:
La novela “Todo es fuego” de Angeles Caso
Caray, qué jóvenes murieron las tres y qué vidas más trágicas. Dios sabe dónde hubieran llegado si hubieran vivido más. Excelente y muy interesante entrada.
ResponderEliminarEs verdad Amparo, la verdad es que los 6 hermanos Bronté en general, no tuvieron mucha suerte y murieron demasiado jóvenes, aunque al menos, Charlotte, Emily y Anne vivieron lo suficiente para pasar a la posteridad con sus grandes obras y su talento. En cambio, el padre fue el único que pudo disfrutar de una larga vida.
EliminarY muchas gracias a ti por tus palabras y por pasarte por aqui y dejar tu comentario. Un saludo cordial,
Bienvenida de nuevo, Nieves. Siempre me interesaron mucho las hermanas Brontë, tuvieron una vida realmente dura que ellas supieron transformar en inspiración para sus historias. Mi favorita es Emily. Cumbres borrascosas siempre me ha parecido una novela adelantada a su época. Me gustaría que fueran las de la última foto; las de la anterior me parecen muy inquietantes... Besinos.
ResponderEliminarGracias Maria José, he hecho un largo descanso, pero ya me estaba empezando a entrar el "mono bloguero" jejejje....
EliminarY sobre las hermanas, el leer el libro de Angeles Caso me ha hecho despertar las ganas de volver a leerlas, así que en ello estoy y de paso, quiero leer también a Anne por primera vez y me he comprado el libro de La inquilina de Wildfell Hall.
Un besin amiga,
Por supuesto que tenía que aparecer la tuberculosis, te juro que estaba ansioso, ¿Qué es de la vida de los románticos sin una buena tisis?
ResponderEliminarUn beso
Es cierto Jose Antonio y entiendo tu ansiedad jajjajaj porque la tuberculosis y el siglo XIX iban de la mano, por la pobreza y las condiciones insalubres que tenían la gran mayoria de la gente.
Eliminar¿Sabías que muchos otros muchos artistas y personajes famosos (además de las hermanas Bronté) murieron de tuberculosis? Bueno si, sé que tú si lo sabes jejeejje, pero por si acaso, para los lectores que se pasen por aqui, dejo una pequeña lista: Chopin, Chejov, Kaffka, Moliere, John Keats, Puccini, Bécquer, Modigliani, Paganini, Thomas Mann, Balzac, Stevenson, Rousseau, Gaughin, Delacroix, Stravinsky, Graham Bell, Ramón y Cajal, Nefertiti, Louis Braille, Sarah Bernhardt, Vivien Leigh........ Un besote,
Y también personajes de las novelas como Margarita Gautier, Fantine de Los miserables y protagonista de la Montaña mágica
EliminarUn beso
Cierto Jose Antonio, desde luego esta enfermedad ha sido muy inspiradora para los escritores.....
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