El nombre de este blog es mi pequeño homenaje a las maletas, esas compañeras fieles e imprescindibles en todos nuestros viajes y que por suerte, con el tiempo fueron evolucionando hasta llegar a tener en la actualidad unas maravillosas ruedecitas que nos permiten poder tirar de ellas (en lugar de cargarlas) y hacer nuestros viajes mucho más placenteros aún. ¡Qué bien nos hubieran venido a muchas y a muchos hace unos cuántos años!

Amigos curiosos y viajeros

viernes, 14 de octubre de 2016

EL SECRETO DE LA FELICIDAD DE LOS DANESES SE LLAMA HYGGE


En Dinamarca la felicidad se toma muy en serio. Este país suele encabezar las listas de países más dichosos del planeta y también las de mayor calidad de vida. En 2015 fue el estado con más equilibrio entre las horas de trabajo y el tiempo dedicado a la vida personal, según el ranking de la OCDE (España ocupó el segundo puesto y a continuación estaban los Países Bajos, Bélgica y Noruega).

Y esta felicidad es debida, según los daneses, al hygge. ¿Pero qué es exactamente el hygge? Se le suele traducir como “lo acogedor” o “bienestar” y si le preguntamos a un danés qué es hygge, responderá que "es sentarse frente a la chimenea en una noche fría, vestido con un grueso suéter de lana mientras bebes un vino caliente con azúcar y especias y acaricias a tu perro echado a tu lado. También es comer galletas de canela hechas en casa, mirar la TV bajo un edredón, leer un buen libro, tomar el té en una taza de porcelana china o la reunión de la familia en Navidad".

Aunque la verdad es que hygge es mucho más que eso, es una actitud o un estilo de vida. Hace referencia a situaciones y sensaciones. Tiene que ver con la atmósfera que se crea en un lugar.



Durante los meses de mucho frio, los daneses pasan casi todo el día en sus casas (sólo hay 4 horas de luz diaria y las temperaturas rondan los 0ºC) y por ello le dan tanta importancia a la decoración del hogar, a la comodidad de los muebles y a los espacios en las habitaciones. También prestan especial atención a las actividades que se desarrollan en el interior del hogar: leer, ver una película, charlar, cocinar, jugar, aprender… y sobre todo a compartir en familia. Y por eso también son importantes para ellos las telas que escogen, no sólo para la ropa, sino también para las alfombras, las cortinas o los cobertores de camas y sofás. Suelen ser gruesas y de colores tierra.

Aunque hygge no sólo tiene que ser algo relacionado exclusivamente con el invierno, aunque si es cierto que el otoño y el invierno son más proclives a ello. Según Helen Russell, autora del libro “El año en que vivimos a lo danés. Descubriendo los secretos del pais más feliz del mundo”, Hygge tiene que ver con ser bueno contigo mismo, mimarse, pasar un rato agradable, no castigarte o negarte nada. En suma, es disfrutar del confort, de esas pequeñas cosas que mejoran tu calidad de vida cotidianamente.



Y por último, dejo estos 12 consejos de Julie Thompson, Mikkel Larssen y Birte Secher (agregados y vicecónsul de la embajada danesa en Madrid), para conseguir el hygge:

1- Busca el momento adecuado. 

2. Abre tu casa. Aunque el hygge se puede producir en cualquier sitio (una barbacoa al aire libre en verano, un paseo por un parque, un aperitivo, una cena en un restaurante…..) a los daneses les gusta más reunirse en su casa.

3. Crea un ambiente propicio. Cuida la iluminación, que sea acogedora. Pon buena música de fondo. Una chimenea sería ideal, pero las velas son imprescindibles. Unas flores frescas sobre una mesa de madera, un mantel bien colocado aunque comas solo..... Se trata de cuidar las pequeñas cosas para que sentirse cómodo.

4. Evita todo lo que rompa ese estado de relax. Nada de hablar de política o de temas que puedan provocar crispación. Se trata de estar en armonía, de tener un momento agradable en paz, así que queda prohibido pensar en el trabajo, en los problemas, en el estrés diario y las prisas. Así como sobran la televisión, el iPad y el teléfono.

5. Funciona mejor en petit comité. Depende del tamaño de tu casa y de ti mismo, pero se consigue mejor en pequeños núcleos.



6. Piensa en el menú. En otoño e invierno los daneses no conciben una velada sin una bebida caliente. Cocinar en compañía es también muy común. El hygge tiene mucho de nostalgia, pero puede ser también el comprar unos quesos ricos y un buen vino y tomárselo a la luz de las velas.

7. Ten presente a tus antepasados. Hay quien dice que lo hygge tiene que ver con hacer cosas que reconocerían tus antepasados. Los daneses que hemos consultado están de acuerdo en que está muy relacionado con las tradiciones y con actividades u objetos que tienen un valor sentimental. Tomar el té en una vajilla de tu abuela es muy hygge, según Larsen. Destapar todos los días el calendario de adviento típico escandinavo que descuenta los días hasta Navidad también, porque les transporta a su infancia, cuando lo hacían con sus padres.

8. Ponte cómodo. Aunque el hygge tiene más que ver con disfrutar que con los actos y las cosas en concreto, hay elementos que ayudan. Las velas, que dan calor y luz cuando en Escandinavia domina la oscuridad y el frío. Quedarse en la cama el domingo bajo el edredón más rato de lo habitual, con un buen libro y un café. O acurrucarse en un sofá bajo una manta con una taza de té o chocolate caliente para ver una película.

9. Haz cosas hygge. Es importante que sea algo que te guste y, generalmente, suele ser algo sencillo. Los juegos de mesa en familia o con amigos. La Navidad también. Todo lo que sea lo contrario al relax queda excluido.



10. Huye de ambientes que no son hygge. A lo que se refieren los daneses es a todo lo que no invita a estar cómodo. Para Larsen, por ejemplo, no se puede conseguir un ambiente relajado en un bar español con sillas de plástico, zonas en sombra y tubos fluorescentes.

11. Exprésalo. En Dinamarca es una palabra que utilizan muy a menudo, que además de sustantivo es adjetivo, adverbio y verbo. Sirve para describir ese jersey cómodo que te acabas de poner, para decirle a tus hijos, "vamos a ver una peli y comer chuches" o "vamos a jugar al Trivial y pasar un rato hygge". Se usa con frecuencia para compartir con tus amigos lo bien que te encuentras con ellos en ese momento.

12. Sé consciente del deleite. Una comida y una larga sobremesa a la española con amigos podría muy bien ser hygge, pero lo que diferencia a los daneses es que son capaces de identificar y nombrar ese momento de bienestar. Saben que está sucediendo y lo están disfrutando, algo así como un mindfulness permanente al estilo nórdico. “Encaja muy bien con el slowliving, es algo casi budista”, dice Larsen. Para Secher, “es vivir en el momento, disfrutar del aquí y ahora”.

Pues por mi parte, voy a empezar a practicarlo y me voy ahora mismo al sofá con mi mantita de pura lana escocesa a leer un buen libro, que ha llegado ya el frio y la lluvia por aquí, y de paso, yo también he vuelto al blog  jejeje….


Fuentes:

Elconfidencial.com
Bbc.com
Lamenteesmaravillosa.com
Elmundo.com
Elpais.com/verne

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